La serie «Los Toros de Burdeos» constituye
la última gran obra gráfica de Francisco de Goya.
Fue realizada entre 1824 y 1825,
durante su exilio en la ciudad francesa de Burdeos,
cuando el artista tenía ya 78-79 años.
Allí descubrió la litografía,
una técnica novedosa que le permitió trabajar
con una libertad y espontaneidad extraordinarias.
En el Museo Goya - Colección Ibercaja se conserva la serie completa,
siendo uno de los pocos lugares donde puede contemplarse
junto con las demás grandes series de grabados de Goya:
Los Caprichos, Los Desastres de la Guerra, La Tauromaquia y Los Disparates.
Las cuatro litografías son:
Diversión de España
Presenta una escena taurina popular llena de movimiento.
Goya convierte al público en un protagonista más de la acción.
El famoso americano Mariano Ceballos
Representa al célebre torero y jinete Mariano Ceballos.
Destaca por la energía del caballo y la tensión del enfrentamiento con el toro.
Bravo toro
El toro domina la composición con una fuerza casi salvaje.
El dramatismo se consigue mediante contrastes de luz y un dibujo muy libre.
Plaza partida
La más compleja de la serie.
Muestra simultáneamente distintas suertes taurinas en una plaza dividida,
con una multitud que llena las gradas y los tendidos,
creando una sensación de gran dinamismo.