El Palacio de Larrinaga
es una de las residencias privadas más singulares de Zaragoza
y una de las obras más representativas de la arquitectura ecléctica
con influencias modernistas de principios del siglo XX.
Fue proyectado por el arquitecto Félix Navarro
por encargo del naviero vizcaíno Miguel Larrinaga de Luzárraga
entre 1900 y 1908.
La residencia fue concebida como un regalo para su esposa,
Asunción Clavero, natural de Albalate del Arzobispo.
El edificio recibió inicialmente el nombre de Villa Asunción
y estaba destinado a ser el hogar donde el matrimonio disfrutaría de su retiro.
Sin embargo, nunca llegaron a habitarlo.
Tras la muerte de Asunción y el final de la Guerra Civil,
Miguel Larrinaga decidió vender la propiedad en 1942.
Posteriormente perteneció a la empresa GIESA
y durante varios años fue utilizado por los Marianistas.
Desde 1993 es propiedad de la Fundación Ibercaja,
que llevó a cabo una restauración integral
y lo destinó a actividades culturales.


















































