Blog Finalista Premios Aragón en la Red 2014

jueves, 9 de julio de 2026

Fundición Averly_Historia




La Fundición Averly 
es uno de los símbolos más importantes de la industrialización de Zaragoza
 y uno de los conjuntos de patrimonio industrial más valiosos de Aragón.
 Durante más de siglo y medio fue un lugar donde se unieron 
ingeniería, arquitectura, artesanía y arte del hierro.

La historia comienza con Antonio Averly y Françon,
 ingeniero nacido en Lyon, que llegó a Zaragoza en la década de 1850. 
Participó primero en la creación de la Sociedad Maquinista Aragonesa,
 una de las primeras iniciativas industriales modernas de Aragón, 
con talleres en la zona de Torrero.

 En 1863 estableció su propio taller en la calle San Miguel, 
dedicado a la construcción de maquinaria y reparación de equipos industriales.
 La empresa fue creciendo hasta convertirse en una referencia nacional.

En 1880 Averly trasladó sus instalaciones al Campo del Sepulcro
junto a la estación ferroviaria, en el actual paseo María Agustín. 
Allí nació el gran complejo fabril que hoy conocemos.

El conjunto incluía:
talleres de fundición de hierro y bronce;
talleres de modelos de madera;
carpintería;
calderería;
montaje de maquinaria;
oficinas;
almacenes;
vivienda familiar.

La arquitectura combinaba la funcionalidad industrial 
con una notable calidad estética: 
ladrillo visto, grandes ventanales, estructuras metálicas 
y espacios pensados para aprovechar la luz natural. 

A finales del siglo XIX y comienzos del XX, 
Averly fue una pieza fundamental de la modernización económica aragonesa.

Fabricó:
maquinaria para fábricas de harina;
turbinas hidráulicas;
piezas para ferrocarriles;
elementos agrícolas;
bombas y sistemas industriales;
maquinaria para bodegas, aceiteras y azucareras.

La empresa llegó a ser una auténtica escuela técnica 
donde se formaron generaciones de trabajadores especializados: 
fundidores, modelistas, ajustadores y mecánicos. 

Durante el siglo XX Averly fue adaptándose a los cambios industriales,
pero la transformación económica redujo progresivamente su actividad tradicional.
La antigua fábrica dejó de funcionar como gran complejo productivo
y comenzó una etapa marcada por el debate sobre su conservación.

El conjunto fue reconocido como patrimonio cultural aragonés, 
aunque parte de sus instalaciones originales desaparecieron 
durante los procesos urbanísticos iniciados en la década de 2010.

 

Fundición Averly _Producción artística




 Uno de los aspectos más singulares de Averly fue su producción artística. 
No fue solamente una fábrica de máquinas: 
fue también un gran taller de fundición artística.

De sus hornos salieron elementos 
que todavía forman parte del paisaje zaragozano:
monumentos;
farolas;
fuentes;
rejas;
mobiliario urbano;
esculturas en hierro y bronce.

Entre las obras vinculadas a Averly destacan piezas como
 el Monumento al Justiciazgo de la plaza de Aragón 
y otros elementos ornamentales 
que muestran la calidad técnica alcanzada por sus artesanos.

miércoles, 8 de julio de 2026

Palacio Larrinaga_Naviero vizcaíno



 El Palacio de Larrinaga 
es una de las residencias privadas más singulares de Zaragoza
 y una de las obras más representativas de la arquitectura ecléctica
 con influencias modernistas de principios del siglo XX. 
Fue proyectado por el arquitecto Félix Navarro 
por encargo del naviero vizcaíno Miguel Larrinaga de Luzárraga 
entre 1900 y 1908.

La residencia fue concebida como un regalo para su esposa, 
Asunción Clavero, natural de Albalate del Arzobispo.
El edificio recibió inicialmente el nombre de Villa Asunción
y estaba destinado a ser el hogar donde el matrimonio disfrutaría de su retiro.
Sin embargo, nunca llegaron a habitarlo. 
Tras la muerte de Asunción y el final de la Guerra Civil, 
Miguel Larrinaga decidió vender la propiedad en 1942.

 Posteriormente perteneció a la empresa GIESA
 y durante varios años fue utilizado por los Marianistas. 
Desde 1993 es propiedad de la Fundación Ibercaja
que llevó a cabo una restauración integral
 y lo destinó a actividades culturales.

Palacio Larrinaga_Decoración








 Uno de los aspectos más originales del edificio 
es su decoración inspirada en la profesión de su propietario:
anclas;
timones;
cuerdas marineras;
delfines;
conchas;
barcos mercantes;
escudos 
y emblemas navales.

Palacio Larrinaga_Espectacular escalera






Entre sus características destacan:
Planta cuadrada con cuatro torres en las esquinas.
Fachada principal organizada mediante dos galerías superpuestas de arcos.
Gran riqueza escultórica realizada por el escultor Carlos Palao.
Azulejería policromada y cerámica decorativa.
Amplio programa simbólico relacionado con el mar y la navegación.
Interiores con artesonados, yeserías, chimeneas monumentales, vidrieras
y una espectacular escalera principal. 

Palacio Larrinaga_Integración de las artes



Uno de los aspectos más extraordinarios del Palacio de Larrinaga 
es la integración de todas las artes.

Arquitectura, escultura, cerámica, forja, ebanistería, pintura y vidrieras 
fueron concebidas como un único conjunto decorativo.

Nada quedó sin ornamentar.

Los balcones presentan delicadas labores de hierro forjado.
Las molduras están cubiertas por guirnaldas vegetales.
Los capiteles mezclan elementos clásicos 
con composiciones vegetales propias del Art Nouveau.

Las vidrieras filtran una luz coloreada
 que transforma completamente el ambiente interior.
 

Palacio Larrinaga_Salones





 El interior posee una riqueza comparable a la fachada.

Destacan especialmente:
la gran escalera imperial;
las yeserías decorativas;
los artesonados de madera;
las chimeneas monumentales;
las vidrieras emplomadas;
los pavimentos hidráulicos;
las carpinterías originales.

Los salones estaban destinados tanto a la vida familiar 
como a la representación social, 
reflejando el elevado estatus económico del propietario.
Cada estancia posee una decoración diferente,
 con motivos florales, heráldicos o marinos.

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