Blog Finalista Premios Aragón en la Red 2014

domingo, 12 de diciembre de 2021

Museo Goya_Retrato de María Luisa de Parma


 Retrato de María Luisa de Parma
Francisco de Goya y Lucientes
Óleo sobre lienzo, 1789 y hacia 1799

María Luisa de Parma, esposa de Carlos IV y reina de España, 
aparece representada de pie, 
con una elegante indumentaria de estilo imperio
 y un tocado en forma de turbante.

 La pintura es singular porque Goya la inició en 1789 
y, aproximadamente diez años después, la modificó y actualizó,
 adaptando tanto la moda como los rasgos del rostro 
para reflejar una imagen más madura de la reina.

La soberana lleva la banda blanca y malva 
de la Orden de María Luisa
creada por ella misma en 1792 
para distinguir a las damas de la aristocracia española. 
Los ricos bordados dorados del vestido 
están resueltos mediante una pincelada rápida y vibrante, 
característica del Goya retratista.

Museo Goya_Retrato de Carlos IV


 Esta obra está considerada por los especialistas
 como el primer retrato oficial de Carlos IV de España
realizado por Francisco de Goya
Fue pintada poco después de la subida al trono del monarca 
y sirvió de modelo para versiones posteriores.

Goya combina la dignidad regia con un notable naturalismo, 
alejándose de la idealización excesiva.
Estudios técnicos han revelado modificaciones en la postura del rey 
realizadas por el propio pintor durante el proceso creativo.

La pintura se exhibe junto al retrato de su esposa, María Luisa de Parma
reforzando el recorrido 
dedicado a los retratos goyescos de finales del siglo XVIII.


Museo Goya_Retrato de Félix de Azara


Retrato de Félix de Azara
Francisco de Goya y Lucientes, 1805
Óleo sobre lienzo, 212 × 124 cm

Goya lo retrató en 1805, 
en uno de los mejores retratos de toda su producción. 
Aparece de pie, vestido con uniforme de brigadier,
 con casaca negra y llamativos calzones amarillos. 
El pintor lo sitúa en un gabinete de estudio, 
rodeado de estanterías con aves y animales disecados, 
aludiendo a sus investigaciones científicas. 
Sobre una mesa reposan su bicornio y varios libros, 
referencia directa a sus publicaciones. 
En la mano derecha sostiene una nota con la inscripción 
«Dn. Félix de Azara, por Goya, 1805».

El rostro está modelado con extraordinaria precisión psicológica.
Las pinceladas del fondo son rápidas y sueltas, 
creando una atmósfera viva y colorista.
La composición combina el prestigio militar con el intelectual, 
reflejando el ideal ilustrado del hombre de ciencia.
Está considerado uno de los retratos más magistrales de Goya 
por su riqueza cromática y su fuerza expresiva.


Museo Goya_Retrato de Mariano Goya


 El “Retrato de Mariano Goya” 
es una obra de Francisco de Goya 
que representa a su nieto Mariano Goya y Goicoechea (1806-1874),
 hijo de Javier Goya. 
Mariano fue el único nieto varón del pintor y una figura muy querida por él.

Mariano Goya heredó parte del legado artístico y económico de su abuelo,
 aunque llevó una vida muy distinta a la del célebre pintor.
 El retrato constituye uno de los testimonios
 más entrañables de la faceta familiar de Goya.

Museo Goya_Menippos


Esta obra fue realizada hacia 1778
conservada en el Museo Goya de Zaragoza. 
Se trata de una copia en pequeño formato del original de Diego Velázquez 
que se encontraba en el Palacio Real de Madrid.
 Goya estudió con admiración la obra de Velázquez 
durante sus primeros años en la corte
 y realizó esta versión junto con la de Esopo.

Menipo de Gadara fue un filósofo cínico del siglo III a. C., 
conocido por su sátira mordaz y su visión crítica de la sociedad. 
Velázquez lo representó como un pensador humilde y algo irónico, 
y Goya reprodujo fielmente ese carácter.




sábado, 11 de diciembre de 2021

Museo Goya_Esopo


 Fue pintada hacia 1797-1798.
 Forma pareja con el cuadro «Menipo»
y ambas pinturas representan a dos sabios de la Antigüedad.

Esopo fue un legendario fabulista griego del siglo VI a. C., 
al que se atribuyen las célebres Fábulas de Esopo
relatos breves protagonizados por animales 
y destinados a transmitir enseñanzas morales.

Aunque se trata de un personaje clásico, 
Goya lo presenta con apariencia de hombre del pueblo. 
Esta humanización refleja el interés ilustrado por la sabiduría y la razón 
más que por la nobleza o el poder. 
La obra constituye un magnífico ejemplo 
de la transición de Goya hacia un lenguaje más personal y expresivo.


Museo Goya_San Agustín


Es un óleo de Francisco de Goya
Fechado hacia 1796–1799
Pertenece a la serie de los Cuatro Padres de la Iglesia Latina

Forma parte de una serie
 junto a San Ambrosio, San Gregorio Magno y San Jerónimo.

Todas ellas muestran un Goya ya plenamente personal, 
con fuerte contraste lumínico, composición sobria y
expresividad espiritual intensa.

 

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