Blog Finalista Premios Aragón en la Red 2014

domingo, 20 de octubre de 2019

El Pilar: Coreto de la Virgen




En la cabecera del templo, enfrente de la Santa Capilla,
 se localiza el Coreto de la Virgen.
Con sillería de sesenta y ocho asientos
labrados por José Ramírez de Arellano en 1768.

Contiene también un órgano de 1720. 
Y está rematado en su bóveda por el fresco de Goya.

Cierra el Coreto una verja de jaspe y bronce
rematada con famas y angelotes 
de madera pintada imitando mármol
 realizada por José Sanz en 1792.




El Pilar: capilla de Santiago






Contiene un templete circular
procedente de la Cartuja de Fuentes de Lanaja (Huesca),
ejecutado por Carlos Salas Viraseca.
La estatua de Santiago fue realizada por Antonio Palao
 a mediados del siglo XIX,
al igual que las cuatro imágenes  exentas del pequeño baldaquino
(San Valero, San Braulio, San Lorenzo y San Vicente).


El Pilar: pinturas de Bayeu





Las cúpulas del entorno de la Santa Capilla
fueron pintadas (a excepción de la pintada por Goya)
 por los hermanos Francisco y Ramón Bayeu.
Francisco Bayeu pintó en 1775 la Regina Sanctorum Omniun
y en 1776 la Regina Angelorum.
En 1780 la Regina Prophetarum
y en 1781 la Regina Apostolorum.
Ramón Bayeu pintó hasta 1783 otras tres cúpulas, 
con las escenas dedicadas a
Regina Confesorum, Regina Patriarcharum y Regina Virginum.

sábado, 19 de octubre de 2019

El Pilar: sacristía de la Virgen


En su interior, escultura de José Ramírez y pinturas de Joaquín Inza.
Los armarios de nogal custodiaron, hasta finales del pasado siglo,
las joyas de la Virgen (actualmente en el Museo Pilarista).

El Pilar: pechinas de Goya

Paciencia

Fortaleza

Caridad

Fe

Así están representadas las Virtudes
 pintadas por Francisco de Goya
en las pechinas que sustentan la cúpula
donde el genio de Fuendetodos pintó
"Regina Martyrum" en el año 1781.



El Pilar: Regina Martyrum




Era el año 1781.
Goya tiene en cuenta que su obra sólo podrá contemplarse
a casi 50 metros de altura
y crea unas figuras prácticamente desdibujadas.
A distancia el resultado es perfecto.

Desde el andamio
 el Cabildo lo interpretó como una burla a su encargo
y no consintió que pintase una segunda bóveda.
Goya se enfadó muchísimo...

"acordándome de Zaragoza me quemo vivo..."decía.



El Pilar: capilla de la Confesión





En el centro del retablo,
San Joaquín con la Virgen niña, de Antonio Palao (1852).
En el lado del Evangelio,
el sepulcro del primer duque de Montemar,
muerto en 1747, héroe de la batalla de Vitonto
con la que la Monarquía Hispánica recuperó el Reino de Nápoles.

Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *