Blog Finalista Premios Aragón en la Red 2014

martes, 12 de agosto de 2025

La Seo capilla de San Bernardo de Claraval






 La capilla de San Bernardo de Claraval 
es una de las joyas del Renacimiento español 
y uno de los espacios más sobresalientes de la catedral
Fue mandada construir por el arzobispo Hernando de Aragón,
 nieto de Fernando el Católico y monje cisterciense, entre 1549 y 1557,
 como capilla funeraria para él y para su madre, Ana de Gurrea.

El diseño se atribuye al maestro francés Charles de Mendibe
responsable también de otras ampliaciones de la catedral.
Está realizada casi íntegramente en alabastro
lo que le proporciona una luminosidad excepcional.
Es considerada uno de los conjuntos escultóricos 
más importantes del Renacimiento aragonés.

El magnífico retablo, obra de Pedro de Moreto, presenta:
Escenas de la vida de Cristo.
La aparición de la Virgen a san Bernardo, tema central de la capilla.
La representación de la Santísima Trinidad.
Figuras de arzobispos pertenecientes a la Casa Real de Aragón 
y de los monarcas con los que estaban emparentados. 
La capilla alberga tres grandes conjuntos:
Sepulcro de Hernando de Aragón, situado a la derecha.
Sepulcro de Ana de Gurrea, a la izquierda.
Retablo central, que completa la composición a modo de tríptico.


La Seo capilla de Nuestra Señora de las Nieves




La capilla de Nuestra Señora de las Nieves 
se encuentra en la nave de las capillas posteriores. 
Fue habilitada como capilla funeraria 
por doña Ana Manrique, condesa de Puñoenrostro
para albergar los restos de su hermano, 
Pedro Manrique, arzobispo de Zaragoza, fallecido en 1615.

Conserva la estructura tardogótica 
levantada en tiempos del arzobispo Hernando de Aragón.
La primitiva bóveda de crucería fue modificada para abrir una linterna
que aporta iluminación al espacio.
La portada pertenece todavía al siglo XVI 
y mantiene las formas propias del último gótico aragonés.

El elemento más destacado es su retablo barroco de carácter churrigueresco
acompañado por varias pinturas atribuidas a Francisco Ximénez Maza
Entre ellas sobresalen: 
La fundación de Santa María la Mayor
 o de Nuestra Señora de las Nieves en el monte Esquilino de Roma,
 que recuerda el milagro de la nevada del 5 de agosto 
que dio origen a esta advocación mariana.
Santo Dominguito de Val
niño mártir zaragozano muy venerado en la ciudad.



 

La Seo capilla de San Valero






 La capilla de San Valero 
se encuentra en el lado meridional 
y está dedicada a san Valero, obispo y patrón de Zaragoza. 
La decoración actual fue realizada en el siglo XVII 
gracias al patrocinio del arcediano 
Miguel Antonio Francés de Urrutigoyti
dentro de una profunda renovación del espacio.

La entrada presenta una exuberante
  portada churrigueresca de yeserías,
 coronada por las imágenes de san Pedro y san Pablo,
 junto al escudo del Cabildo Metropolitano.
El retablo barroco, de finales del siglo XVII,
 está presidido por una imagen de san Valero 
y culmina con un Calvario.
En uno de sus muros se conserva el lienzo
  «Llegada del cráneo de San Valero a Zaragoza»
atribuido al pintor Bartolomé Vicente, estudiado y restaurado en 2014. 
Su iconografía guarda estrecha relación 
con el conjunto decorativo de la capilla. 

San Valero fue obispo de Caesaraugusta 
entre finales del siglo III y comienzos del IV 
y es el patrón de la ciudad.
 La capilla constituye uno de los principales lugares de devoción
 dedicados al santo dentro de La Seo.

La Seo capilla de Santa Elena o de Nuestra Señora del Carmen






 La capilla de Santa Elena
también conocida como capilla de Nuestra Señora del Carmen
o del Santísimo Sacramento
se encuentra en el lado de la Epístola
entre las capillas de San Valero y de los Arcángeles. 
Fue fundada por Francisco de Liñán 
y construida entre 1637 y 1646.

La entrada presenta una austera portada de yeso de estilo protobarroco,
 realizada por el maestro Diego Borbón.
La reja barroca fue ejecutada por Pedro de Tapia.
El interior se cubre con una cúpula con linterna 
y rica decoración de yeserías con los cuatro evangelistas y varios profetas. 

El retablo fue contratado en 1637 
a los escultores y ensambladores Ramón Senz y Bernardo Conil
mientras que gran parte de la decoración pictórica 
corresponde al pintor florentino Francesco Lupicini.

Los cuatro grandes lienzos desarrollan 
el tema de la Exaltación de la Santa Cruz:

La invención de la Santa Cruz por Santa Elena.
El milagro de la serpiente de bronce en el desierto (luneto).
El emperador Heraclio llevando la Cruz al Calvario.
La adoración de la Santa Cruz en el Juicio Final (luneto). 

Desde 1994 alberga la reserva del Santísimo Sacramento
por lo que es una de las capillas destinadas especialmente
 a la oración y la adoración eucarística.



La Seo capilla de San Miguel, San Gabriel y San Rafael







 La capilla de los Santos Miguel, Gabriel y Rafael
conocida también como capilla de San Miguel
se encuentra en el lado de la Epístola
Fue fundada por Gabriel Zaporta, señor de Valimaña,
 en 1569 como capilla funeraria familiar.

La entrada presenta una portada plateresca
 diseñada por Tomás Peliguet 
y ejecutada por los maestros 
Francisco y Jerónimo de Santa Cruz en torno a 1570.
 Sobre el arco figura el escudo de los Zaporta.
El interior está cubierto por una elegante bóveda estrellada.

El elemento principal es un magnífico retablo renacentista de alabastro
realizado por el escultor Juan de Ancheta
en la segunda mitad del siglo XVI.

De la sepultura de Gabriel Zaporta 
solo se conserva la tapa del sarcófago, 
una placa de bronce con su efigie, obra de Hernando de Ávila (1578), 
hoy conservada en el Museo Capitular.

El retablo está dedicado a los tres arcángeles:
San Miguel, vencedor del demonio y protector de la Iglesia.
San Gabriel, mensajero de la Anunciación.
San Rafael, guía y protector de los viajeros, asociado al episodio bíblico de Tobías.

La Seo capilla de Santo Dominguito de Val






 La Capilla de Santo Dominguito de Val
se encuentra integrada en el conjunto de capillas laterales 
 y tiene una fuerte carga devocional e histórica 
dentro del imaginario religioso de Zaragoza.
Se formó en 1671
al unirse antiguas capillas dedicadas al Espíritu Santo y al Corpus Christi.
A partir de esa fecha se reorganizó 
como espacio propio para la veneración del santo.
Durante los siglos XVII y XVIII fue remodelada 
en estilo barroco-churrigueresco, el que hoy define su aspecto.

 Según la tradición medieval, Santo Dominguito de Val
fue un niño del coro de La Seo que murió en el siglo XIII 
y fue considerado mártir. 
Su culto tuvo gran importancia en Zaragoza durante siglos, 
especialmente como patrón de los “infanticos” o niños de coro. 

La capilla destaca por su decoración barroca muy rica:
Portada barroca en yeso con relieves dedicados al santo y a la Eucaristía.
Cúpula elíptica sobre pechinas con decoración de yeserías de gran complejidad.
Retablo churrigueresco dorado del siglo XVII.

En el centro del retablo aparece la imagen de Santo Dominguito de Val crucificado
representado con vestiduras de niño cantor de la catedral.
A los lados hay esculturas de santos jesuitas 
y en la parte superior una pintura mariana.


La Seo capilla de San Agustín





 La Capilla de San Agustín
Se encuentra en el deambulatorio o en una de las naves laterales del templo, 
dentro del conjunto de capillas que rodean el presbiterio. 
Fue incorporada o reformada entre los siglos XV y XVIII, 
en paralelo a la evolución del edificio.

Está dedicada a San Agustín de Hipona, uno de los Padres de la Iglesia, 
muy venerado en el ámbito intelectual y teológico medieval. 
Esta advocación es relativamente frecuente 
en catedrales vinculadas a órdenes religiosas o a patronazgos cultos.


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