En el ámbito del paisajismo (1860-1915),
el Museo Goya reúne una selección representativa
de algunos de los principales paisajistas españoles
de finales del siglo XIX y comienzos del XX.
Entre las obras más destacadas se encuentran:
Francisco Pradilla,
Niebla de primavera en Italia (1907),
una de las obras maestras del paisaje lírico del artista.
Paisajes de Mariano Barbasán,
caracterizados por su luminismo y su pintura al aire libre.
Obras de Benjamín Palencia,
que anuncian una visión moderna y sintética del paisaje castellano.
Pinturas de Emilio Sala y Pedro Kuntz y Valentini,
incorporadas para enriquecer el recorrido de finales del siglo XIX y principios del XX.
Este conjunto permite seguir la evolución del paisaje español
desde el realismo y el naturalismo de las décadas de 1860-1880
hasta las propuestas más luminosas y modernas de los años previos a 1915,
cuando el paisaje se convirtió en un género autónomo,
centrado en la captación de la luz, la atmósfera y la identidad del territorio.
La tercera planta del museo, dedicada al legado de Goya,
integra estas obras dentro del recorrido por la pintura española de los siglos XIX y XX.