Es una de las joyas del mudéjar aragonés
y está declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO
como parte del conjunto del mudéjar de Aragón.
El templo actual se levantó en el siglo XIV
sobre una iglesia románica anterior,
probablemente edificada sobre una antigua mezquita.
La torre fue construida hacia mediados del siglo XIV.
Su restauración integral finalizó en 2019,
permitiendo recuperar tanto el interior del templo como las visitas a la torre.
Altura: aproximadamente 47 metros.
Planta cuadrada, siguiendo el modelo de los alminares almohades.
Está formada por dos torres concéntricas
entre las que discurre la escalera.
La decoración exterior combina ladrillo resaltado
y cerámica vidriada verde y blanca.
Presenta arcos mixtilíneos y motivos geométricos
semejantes a los de las torres mudéjares de Teruel.





















































