La llamada «torre vieja» fue la primera en levantarse.
Comenzó hacia 1715 bajo la dirección del maestro aragonés Gaspar Serrano,
que también había trabajado en La Seo.
Al colocar la cornisa superior aparecieron grandes grietas
y las obras quedaron prácticamente paralizadas durante décadas.
En 1872, el arquitecto Ricardo Magdalena
resolvió los problemas estructurales y añadió el chapitel metálico
que la corona actualmente.
Comenzó hacia 1715 bajo la dirección del maestro aragonés Gaspar Serrano,
que también había trabajado en La Seo.
Al colocar la cornisa superior aparecieron grandes grietas
y las obras quedaron prácticamente paralizadas durante décadas.
En 1872, el arquitecto Ricardo Magdalena
resolvió los problemas estructurales y añadió el chapitel metálico
que la corona actualmente.
Durante casi 200 años el Pilar tuvo sólo una torre,
luego dos,
y únicamente desde 1961 presenta el perfil de cuatro torres
que hoy identifica a Zaragoza en todo el mundo.



















