Este monumento recuerda a tres funcionarios municipales
asesinados el 23 de agosto de 1920
mientras intentaban reparar el alumbrado público
durante una huelga de electricistas en la ciudad:
José de Yarza y de Echenique (arquitecto municipal)
César Boente y Álvarez (ingeniero)
Joaquín Octavio de Toledo (empleado municipal)
Es un cenotafio de 1924
con forma de obelisco de granito y elementos en bronce.
Incluye inscripciones y símbolos
como la luz eléctrica y el escudo de Zaragoza,
en homenaje a su trabajo y a su muerte en acto de servicio.




































