En este espacio, lo más destacado es su retablo barroco,
que suele presentar una estructura vertical
con columnas, dorados y una clara teatralidad
típica del arte contrarreformista.
San Pedro y San Pablo aparecen habitualmente
representados de forma complementaria:
San Pedro suele identificarse con las llaves del Reino de los Cielos
y la autoridad de la Iglesia.
San Pablo aparece con la espada y el libro,
símbolos de su martirio y de su papel como teólogo y evangelizador.
El conjunto funciona tanto como espacio devocional
como como afirmación doctrinal:
ambos santos representan los fundamentos de la Iglesia de Roma,
algo especialmente subrayado en el arte barroco de La Seo.
como como afirmación doctrinal:
ambos santos representan los fundamentos de la Iglesia de Roma,
algo especialmente subrayado en el arte barroco de La Seo.





















































