Este magnífico tapiz flamenco, tejido en Bruselas hacia 1500-1502,
pertenece a la serie «Episodios de la vida de la Virgen».
El cartón se atribuye a Jan van Roome
y fue tejido por Pierre van Aelst,
uno de los más prestigiosos maestros tapiceros de la época.
En el centro aparece la Virgen María con el Niño Jesús en su regazo,
bajo un rico dosel gótico y rodeada de numerosos personajes y ángeles.
Toda la composición expresa que las antiguas profecías del Antiguo Testamento
se cumplen con la Encarnación y nacimiento de Cristo.
En primer plano aparecen dos figuras fundamentales:
Moisés, junto a la zarza ardiente, que arde sin consumirse.
La tradición cristiana vio en ella una prefiguración de María,
que concibió a Cristo permaneciendo virgen.
Gedeón, mostrando el vellón humedecido por el rocío
mientras el suelo permanece seco (Jueces 6, 36-40),
otro símbolo medieval de la virginidad de María.
Moisés, junto a la zarza ardiente, que arde sin consumirse.
La tradición cristiana vio en ella una prefiguración de María,
que concibió a Cristo permaneciendo virgen.
Gedeón, mostrando el vellón humedecido por el rocío
mientras el suelo permanece seco (Jueces 6, 36-40),
otro símbolo medieval de la virginidad de María.
El tapiz está organizado como un gran tríptico gótico con siete compartimentos:
Adán y Eva tras el pecado original, recordando la necesidad de la Redención.
La profetisa Ana y Simeón, que reconocen al Mesías.
Cristo y la mujer samaritana.Cristo y la mujer adúltera.
La multiplicación de los panes y los peces.
Estos episodios muestran cómo la vida pública de Jesús
confirma las promesas anunciadas por las Escrituras.
Adán y Eva tras el pecado original, recordando la necesidad de la Redención.
La profetisa Ana y Simeón, que reconocen al Mesías.
Cristo y la mujer samaritana.Cristo y la mujer adúltera.
La multiplicación de los panes y los peces.
Estos episodios muestran cómo la vida pública de Jesús
confirma las promesas anunciadas por las Escrituras.
Este fue uno de los primeros tapices restaurados
de la colección zaragozana, en 1986.
La obra resume magistralmente la teología medieval:
todo el Antiguo Testamento converge en el nacimiento de Cristo,
representado como el cumplimiento definitivo de las profecías divinas.


No hay comentarios:
Publicar un comentario